Cuando pides dinero al Diablo

Estas historias relatadas por conocidos narran los hechos que se ven cuando personas por razones desconocidas deciden pedir dinero al diablo, algunas no terminan en final feliz y de muchas otras se desconocen los desenlaces.

 

Historia 1: Esta historia fue contada por un alumno el cual comenta que en su comunidad había un señor que era pobre y que un día decidió ir a una cueva la cual conocen como la cueva del diablo a pedir dinero, y efectivamente lo encontró, e hizo su solicitud al parecer fueron cabezas de ganado, chivos, entre otros animales.  Sin embargo el trato fue obtener esa riqueza a cambio de su vida, y como fue esto? Resulta que el trato estaba que el día en que empezaran a morir su ganado el malo vendría por el para llevárselo.

Pasaron muchos años el señor tubo abundancia en cuanto animales de granja tenia, pero de un tiempo para otro sus animales empezaron a morir por lo cual él se acordó del trato y trato de esconderse, haciéndose algunas cosas como dejarse el cabello largo, en cuanto murió todo su ganado lo vio pasar y lo saludo pensando en que ya la había librado, sin embargo en una segunda ocasión se lo llevo (al parecer el señor falleció de una extraña razón).

Esta historia o parte de esta historia se conoce gracias a que el mismo señor del pacto la conto una semana antes de irse de este mundo y cumplir su trato.

 

Historia 2: Esta historia es relatada por un familiar cercano, que cuenta que en su pueblo natal vivía un señor de una edad ya avanzada pero con grandes riquezas como una troja (una troja es una especie de casa de forma cuadrangular regularmente y de altura considerable que normalmente se ocupa para almacenar maíz), en esa troja cuenta las personas que intentaron tomar algunas monedas o por simple curiosidad se asomaron lo primero que venían una culebra grandísima que estaba durmiendo sobre las monedas, algunas personas decían que media entre unos 8 o 9 metros, y el tamaño de su cabeza a considerar tenía el tamaño de una pelota de básquetbol.

Sin embargo eso no era lo raro, lo más raro era que el señor siempre se dejaba mirar por el mercado o por las tiendas cargando una bolsa de monedas, aunque no describen si las monedas eran de oro o de plata, aunque eso lo de menos importancia ya que el señor de esta historia solo entraba a las tiendas a preguntar cuanto costaba esto o cuanto costaba aquello pero nunca compraba nada, lo mismo en los puestos de frutas o verduras, solo preguntaba pero nunca compraba nada.

 

Se desconoce que fue el señor de esta historia, sin embargo algo nos dejan en claro estas historias que el dinero que proviene del mal después de todo no pudiera disfrutarse como una hubiera querido.

 

Pues bien mis amigos lectores, hasta aquí termina esta entrega, si tienes una historia que contar no dudes en enviárnosla al correo eduar14_cr@hotmail.com o al Facebook en https://www.facebook.com/STicsTlapa

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