NAHUALES – EL GUAJOLOTE

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Foto tomada de Internet. 

 

Doña Cleo, una señora que proviene de una comunidad lejana a la ciudad en la que se encuentra actualmente cuenta algunas historias que vivió o que vivieron sus familiares cercanos en el pueblo de donde originariamente es, ella cuenta que una vez por los meses de septiembre y octubre no lo recuerda bien hubo una boda en la cual la mayor parte del pueblo se da cita para convivir con sus mismos paisanos, cuenta que la fiesta transcurrió de forma normal, era una noche tranquila ella relata que cuando termino la fiesta mucha gente se dirigió a su casa a descansar, otros siguieron tomando y algunos otros platicando, ellos dormían en un pequeño cuarto hecho de carrizo y teja, ella tenía una tía la cual aún andaba haciendo algunas cosas antes de irse a descansar, ella comenta que el patio de la casa aún se encontraban algunos familiares los cuales estaban tomando y ya muchos con sueño, por aquel tiempo se conocía ya las historia de los nahuales y muchos creían y otros no, pues bien este no es la excepción, entre el cumulo de gente que se encontraba ahí se platicó y decidieron fumarse un cigarro el cual era para espantar a los nahuales, pero había uno que no creí nada en lo absoluto acerca de estos seres, así que el no fumo, solo se acostó a dormir, doña cleo relata que cerca de las tres de la mañana o casi amaneciendo se desperté y noto que uno de los árboles se encontraba un guajolote haciendo sus ruidos característicos, comenta que de un salto bajo el guajolote y se acercó a los que dormían a fuera en el patio, al parecer este guajolote se les acercaba y los olía, pronto se acercó al que no había fumado y se le quedo mirando fijamente, después de un movimiento empezó a introducir su pico en la boca del aquel hombre el cual no despertaba, ella describe como una pequeña luz que subía de la boca del hombre al pico del animal, también menciona que logro notar que el guajolote hacia un extraño movimiento en el pico como si comiera algo, comenta ella que tuvo bastante miedo y no quiso despertar a los demás, en eso escucho que uno de los hombres hiso ruido y el guajalote a escucharlo salió volando del lugar, en ese momento ella se quedó callada y volvió a dormir, pues como era una niña y creyendo que la regañarían por despertarlos volvió a dormir. A la mañana siguiente cual fue su sorpresa que aquel hombre al cual se le había acercado el guajolote estaba muerto, sin ninguna explicación y contando lo que ella había dicho, todos se convencieron que había sido algún animal o el malo, puesto que era el único que no había fumado.

Autor: Anónimo

* Los nombres y lugares han sido cambiados.

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